viernes, 9 de febrero de 2007

CULTIVO DE INVERNADEROS (II)

CULTIVO DE TOMATE EN INVERNADERO:

Lycopersicum sculentum Mill. (Solanaceae).

Las variedades comerciales son muy diversas y muy productivas, pero poco adecuadas para guardar semillas para el año siguiente.

Requerimientos edafoclimáticos:

Temperaturas:

T. óptima de crecimiento: 25º C por el día y entre 15º y 18º C por la noche.

Temperaturas inferiores a 12º C o superiores a 30-35ºC provocan problemas de crecimiento y originan tonalidades amarillentas en los frutos.

Humedad relativa óptima: 60 – 80 %

Luminosidad: si es reducida afecta negativamente al desarrollo vegetativo, la floración y la fecundación.

Suelos: ricos en materia orgánica, sueltos y bien drenados.
Tolera cierta salinidad y el pH puede ir desde ligeramente ácido a ligeramente alcalino.

Particularidades del cultivo:

Marco de plantación: 1,5m entre líneas y 0,5m entre plantas; si la planta es de porte medio puede aumentarse la densidad a 2 plantas/m2 (1m x 0,5m).
Poda de formación: imprescindible en las variedades sin crecimiento determinado; se dejan 1 ó 2 tallos (3 y 4 en tomates Cherry) y se realiza cuando aparecen los primeros tallos laterales (a los 15 – 20 días del transplante).

Entutorado: se coloca un alambre a cierta distancia del suelo; en la base de cada planta se coloca un hilo tutor, con el otro extremo sujeto al alambre; a medida que la planta crece se va liando o sujetando al hilo tutor y cuando alcance el alambre, o bien se deja que crezca y caiga por gravedad, o bien se deja que crezca horizontalmente sobre los alambres del emparrillado.

Destallado: eliminación de los brotes axilares: semanalmente en otoño y cada 10 – 15 días en invierno. Si hay riesgo de enfermedades pueden utilizarse fungicidas-bactericidas cicatrizantes (derivados del cobre).

Deshojado: hojas senescentes y enfermas.

Despunte de inflorescencias y aclareo de frutos: eliminación de frutos dañados, deformes o de poco calibre, o bien aclareo sistemático, dejando un número determinado de frutos por racimo

Principales tipos de tomate comercializados:

Tipo Beef: Plantas vigorosas hasta el 6º-7º ramillete, a partir del cual pierde bastante vigor coincidiendo con el engorde de los primeros ramilletes. Frutos de gran tamaño y poca consistencia. Producción precoz y agrupada. Cierre pistilar irregular. Mercados más importantes: mercado interior y mercado exterior (Estados Unidos).

Tipo Marmande: Plantas poco vigorosas que emiten de 4 a 6 ramilletes aprovechables. El fruto se caracteriza por su buen sabor y su forma acostillada, achatada y multilocular, que puede variar en función de la época de cultivo.

Tipo Vemone: Plantas finas y de hoja estrecha, de porte indeterminado y marco de plantación muy denso. Frutos de calibre G que presentan un elevado grado de acidez y azúcar, inducido por el agricultor al someterlo a estrés hídrico. Su recolección se realiza en verde pintón marcando bien los hombros. Son variedades con pocas resistencias a enfermedades que se cultivan con gran éxito en Cerdeña (Italia).

Tipo Moneymaker: Plantas de porte generalmente indeterminado. Frutos de calibres M y MM, lisos, redondos y con buena formación en ramillete.

Tipo Cocktail. Plantas muy finas de crecimiento indeterminado. Frutos de peso comprendido entre 30 y 50 gramos, redondos, generalmente con 2 lóculos, sensibles al rajado y usados principalmente como adorno de platos. También existen frutos aperados que presentan las características de un tomate de industria debido a su consistencia, contenido en sólidos solubles y acidez, aunque su consumo se realiza principalmente en fresco. Debe suprimirse la aplicación de fungicidas que manchen el fruto para impedir su depreciación comercial.

Tipo Cereza (Cherry): Plantas vigorosas de crecimiento indeterminado. Frutos de pequeño tamaño y de piel fina con tendencia al rajado, que se agrupan en ramilletes de 15 a más de 50 frutos. Sabor dulce y agradable. Existen cultivares que presentan frutos rojos y amarillos. El objetivo de este producto es tener una producción que complete el ciclo anual con cantidades homogéneas. En cualquier caso se persigue un tomate resistente a virosis y al rajado, ya que es muy sensible a los cambios bruscos de temperatura.

Tipo Larga Vida: Tipo mayoritariamente cultivado en la provincia de Almería. La introducción de los genes Nor y Rin es la responsable de su larga vida, confiriéndole mayor consistencia y gran conservación de los frutos de cara a su comercialización, en detrimento del sabor. Generalmente se buscan frutos de calibres G, M o MM de superficie lisa y coloración uniforme anaranjada o roja.

Tipo Liso. Variedades cultivadas para mercado interior e Italia comercializadas en pintón y de menor vigor que las de tipo Larga vida.

Tipo Ramillete. Cada vez más presente en los mercados, resulta difícil definir que tipo de tomate es ideal para ramillete, aunque generalmente se buscan las siguientes características: frutos de calibre M, de color rojo vivo, insertos en ramilletes en forma de raspa de pescado, etc.

Bibliografía :
• http://www.infojardin.com/huerto/Fichas/tomate.htm
• http://www.infoagro.com/hortalizas/tomate.htm


PIMIENTO EN INVERNADERO:

Preparación del terreno: debe estar bien drenado, tener al menos 60 cm de profundidad y un contenido de materia orgánica superior al 3%

Subsolado: rotura de los horizontes endurecidos: se realiza cuando se cultiva por primera vez el invernadero y después cada 3 – 5 años; como mínimo 2 meses antes de la plantación.

Aporte de materia orgánica: estiércol no muy fuerte: 5 – 10 kg/m2, entre 40 – 60 días antes de la plantación.

Desinfección del suelo: productos químicos o solarización (con plástico transparente sobre el terreno previamente desmenuzado y regado).

Labores superficiales: labrado del terreno para su ventilación y la incorporación de los abonos minerales.

Abonado de fondo: unidades fertilizantes por hectárea: 120 de N, 250 de P2O5, 120 de K2O y 100 de MgO.

Siembra:

Marco de plantación: 1m entre líneas y 0,5m entre plantas, aunque puede aumentarse la densidad de plantación a 2,5-3 plantas/m2 si las plantas son de porte medio y según la poda de formación que se haya realizado.
Se pueden colocar líneas pareadas separadas 80 cm entre ellas y 1,2m entre cada par.

Otras labores:

Poda de formación: los frutos no deben quedar ocultos entre las hojas, pero hay que procurar que éstas los protejan de la insolación. Se dejan dos o tres ramificaciones.

Despuntes: en plantas vigorosas, para forzarlas a producir.

Entutorado: se colocan palos verticales en los extremos de las filas unidos mediante hilos horizontales dispuestos a varias alturas, cada 25 – 30cm. Los hilos horizontales se atan a otros verticales que cuelgan de la estructura del invernadero. Los tallos dejados tras la poda de formación se unen a este emparrillado mediante hilos verticales.

Destallado: eliminación de los tallos inferiores, para favorecer el desarrollo de los tallos dejados en la poda de formación y mejorar la iluminación y la aireación. (no debe ser demasiado severo).

Deshojado: hojas senescentes y enfermas.

Aclareo de frutos.

Riego:

Recomendación: 3 – 4 riegos al mes en primavera-verano, caudales de 350 – 500 m3/ha y riego (total: 8.000 – 10.000 m3/ha entre noviembre y julio).

Bibliografía:
• http://www.infoagro.com/hortalizas/pimiento.htm
• Nuez, F.; Gil Ortega, R.; Costa, J. 1996 “El cultivo de pimientos, chiles y ajíes”. Ed. Mundi-Prensa, España.